Bruselas busca aumentar la producción de las refinerías europeas para contener los precios de combustibles
La Comisión Europea ha anunciado este miércoles que trabajará con las refinerías europeas para aumentar la producción de combustibles y frenar la pérdida de capacidad industrial en la Unión Europea, al tiempo que estudiará diferentes medidas para aliviar la presión sobre los precios del diésel y el carburante, en un contexto de crisis energética que amenaza con prolongarse hasta 2027.
"Trabajaremos para aumentar la producción de las refinerías europeas. El sector ha presentado algunas propuestas que debemos evaluar, porque, en última instancia, necesitamos reducir los precios de los combustibles. Esto es muy importante a corto plazo para aliviar la presión sobre nuestras empresas y ciudadanos", ha afirmado el comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen, en una rueda de prensa al término de la reunión con representantes de la industria junto al responsable comunitario de Defensa, Andrius Kubilius.
Tras encuentro, en el que también han participado representantes de la OTAN, el político danés ha explicado que el cierre de aproximadamente el 25% de las refinerías europeas durante los últimos veinte años ha reducido un 10% la capacidad de producción de combustibles en la UE, una situación que considera necesario revertir ante las dificultades de abastecimiento y el encarecimiento de los productos petrolíferos derivados del conflicto en Oriente Próximo.
"Esta crisis es una llamada de atención. Tenemos que contrarrestar esta tendencia y asegurarnos de que contamos con una capacidad de refino suficiente y flexible en Europa, tanto ahora como en el futuro", ha advertido el comisario, que ha subrayado que "no se trata solo de una cuestión de competitividad económica", sino también de "seguridad". "Sabemos demasiado bien que las dependencias son peligrosas", ha añadido.
En este sentido, ha señalado que la Agencia Internacional de la Energía (AIE) prevé que el mercado mundial del diésel continúe sometido a fuertes tensiones "hasta bien entrado 2027", lo que mantendrá elevados los precios pese a que, por el momento, Bruselas no anticipa problemas de disponibilidad de combustibles.
"Sabemos que este invierno será difícil. Será difícil para nuestros ciudadanos y para nuestra economía en general", ha reconocido Jorgensen, que ha alertado de que garantizar el suministro resulta insuficiente si los hogares y las empresas no pueden asumir su coste.
El Ejecutivo comunitario ha anunciado que continuará las conversaciones a nivel técnico para estudiar las propuestas presentadas por la industria con el objetivo de incrementar la producción de las instalaciones existentes, antes de volver a reunir al sector a principios del próximo año para evaluar los avances.
En este contexto, y preguntado por la propuesta del presidente francés, Emmanuel Macron, de flexibilizar las especificaciones técnicas de los combustibles para aumentar la producción, Jorgensen ha explicado que Bruselas está examinando las distintas opciones planteadas y que no se opone a estudiar una relajación "temporal" y "específica" de determinados requisitos, siempre que la medida "realmente funcione" y no genere "otros problemas".
ADAPTAR LAS REFINERÍAS A LA TRANSICIÓN ENERGÉTICA
Pese a la apuesta por preservar la producción europea, el comisario ha subrayado que estas medidas deben ser compatibles con el abandono progresivo de los combustibles fósiles, por lo que Bruselas trabajará con las empresas en una hoja de ruta conjunta para impulsar la fabricación de biocarburantes y combustibles sintéticos.
"Sabemos que ahora mismo dependemos mucho de las refinerías y que también están ganando mucho dinero, lo cual está bien, porque nos están prestando servicios importantes. Pero, cuando termine esta crisis, habrá un exceso de oferta mundial de lo que producen actualmente. Por eso, tenemos que asegurarnos de aprovechar estos meses y años en los que hay dinero en el sector y en los que está ayudándonos a resolver problemas importantes para impulsar también la transición", ha insistido.
MÁS COMBUSTIBLE PARA LAS NECESIDADES MILITARES
Por su parte, el comisario europeo de Defensa, Andrius Kubilius, ha reclamado que la UE tenga capacidad para aumentar rápidamente la producción de carburantes en caso de conflicto armado, además de garantizar reservas suficientes y mejorar las infraestructuras necesarias para transportarlos hasta las zonas donde sean requeridos.
"Sin combustibles fósiles tradicionales, la defensa tampoco será posible durante los próximos años", ha advertido Kubilius, que ha recordado que, según el modelo de fuerzas de la OTAN, la Alianza debe ser capaz de desplegar y mantener a 100.000 militares durante los primeros diez días de una crisis, lo que exige disponer de grandes cantidades de combustible.
El responsable comunitario ha explicado que las necesidades militares representan alrededor del 8% del consumo general en tiempos de paz, según las estimaciones disponibles, aunque ha señalado que esta proporción podría aumentar considerablemente ante una situación de guerra.
"Tenemos que crear un sistema que nos garantice que, durante una crisis bélica, tendremos capacidad para aumentar la producción muy rápidamente y contar con reservas suficientes para una situación de emergencia", ha subrayado.
Entre las prioridades identificadas, Kubilius ha destacado la protección de las infraestructuras estratégicas y la posibilidad de ampliar el sistema de oleoductos de Europa Central, construido durante la Guerra Fría, para garantizar que el combustible pueda llegar también a los países del este del continente.
EUROPA PRESS
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